En nuestra sociedad, casi un 20% de la población trabaja fuera de lo que denominamos horario normativo (22:00-8:00); sectores tan relevantes como el transporte, la seguridad o la sanidad -entre otros- mantienen horarios continuos para atendernos durante día y noche.
Casi un 20% de la población trabaja fuera de los horarios normativos
Si bien es cierto que estos horarios resultan necesarios, también lo es que sus trabajadores pueden sufrir consecuencias notorias en su salud. Una de las más obvias y comunes son los problemas relacionados con el sueño. Estudios científicos demuestran como los trabajadores a turnos o en nocturnidad tienen una mayor probabilidad de sufrir estas dificultades, tanto es así que existe un trastorno con su nombre.
Estudios científicos demuestran como los trabajadores a turnos o en nocturnidad tienen una mayor probabilidad de sufrir dificultades con el sueño.
De alguna manera, estos trabajadores se pueden clasificar en cómo hacen frente a estos horarios en función de su salud, edad o responsabilidades domésticas. Algunos se adaptan sin problema alguno, mientras que para otros conlleva un gran deterioro en sus vidas.
Si bien es difícil cambiar algunas de nuestras circunstancias individuales que nos hacen más vulnerables, sí que hay muchas estrategias que podemos adoptar para sobrellevarlo mucho mejor. En este artículo examinamos algunas de ellas, en concreto a lo referente a nuestros horarios y a ciertos hábitos que pueden afectar al sueño.
Nuestros horarios de sueño.
- Dormir un poco antes de ir a trabajar el primer día del turno de noche. Intentar descansar antes del turno nocturno puede hacernos más tolerable la posible somnolencia durante esa primera jornada de trabajo.
- Prever los cambios de turnos con antelación. Al salir de los turnos de noche, tener un corto sueño al llegar a casa y acostarse por la noche un poco antes. Este tipo de recomendaciones pueden ayudarnos a paliar los efectos de los cambios de turno.
- Una vez que se ha identificado un horario de sueño adecuado, tratar de mantenerlo. Mantener un horario regular es fundamental para mantener un buen sueño. Esta disciplina ayuda a nuestro organismo a ir preparándose para su desconexión. Aunque los horarios a turnos nos hagan muy difícil esta recomendación, debemos intentar como mínimo ser regulares dentro de cada turno.
- La siesta está permitida. Es totalmente comprensible que cuando dormimos por la mañana nuestro sueño se reduzca o resulte más ligero. Por esta razóncuando nos encontremos en un turno nocturno es recomendable realizar una siesta de entre hora y media y dos horas para poder recuperarnos.
Una vida más sana
Cuando al trabajo a turnos le sumamos un estilo de vida poco saludable aumentamos el riesgo de padecer trastornos de sueño de manera directa. Una dieta sana, ejercicio y otros hábitos relacionados con el bienestar pueden pueden mejorar nuestro sueño, además de nuestra salud.
- Dedicar 30 minutos al día a realizar algún ejercicio adaptado a nuestra condición física. El sueño que logramos a la hora de meternos en la cama no es independiente de las actividades que hayamos realizado durante el día. Cuando realizamos un determinado desgaste físico, nuestro sueño deriva en un descanso más largo y de mayor profundidad.
- Comer de forma ligera y saludable. Es recomendable aligerar las comidas repartiéndolas a lo largo del día, evitando las ingestas copiosas, especialmente antes de ir a dormir.
- Beber menos líquido justo antes de ir a la cama. Beber agua a lo largo del día resulta muy beneficioso para nuestra salud, pero si nos despertamos varias veces durante la noche para ir al servicio, es perjudicial. Podemos probar a reducir este consumo en los momentos anteriores al sueño.
- Reducir el consumo de alcohol, cafeína y tabaco.
Mejorar nuestra atención en el trabajo
En algunos turnos, como las noches y las mañanas muy temprano puede haber dificultades para mantenerse alerta y esto puede afectar el rendimiento. También puede aumentar el riesgo de errores, lesiones y accidentes.
Puede ser útil:
- Hacer ejercicio moderado antes de comenzar el trabajo puede aumentar el estado de alerta durante el turno.
- Mantener la luz brillante.
- Hacer pequeños descansos regulares durante el turno si es posible.
- Levantarse y caminar durante las pausas.
- Dejar los trabajos más estimulantes para los momentos en que se sienta más somnoliento.
- Mantenerse en contacto con compañeros de trabajo.









